18-Ar Los elementos de los alimentos

En el cuerpo humano, la tabla periódica está muy bien representada: se puede considerar que 11 elementos están presentes en cantidades apreciables, empezando por el oxígeno y el hidrógeno, por el agua del cuerpo, y también carbono y nitrógeno, en las moléculas de la vida (compuestos orgánicos, azúcar, hidratos de carbono, proteínas, grasas, etc.). Además del O, H, C y N, el azufre, calcio, fósforo, potasio, cloro y sodio (puesto que forman la sal común, en forma de iones) y magnesio, son los principales elementos. De hecho, de potasio hay un cuarto de kilo en nuestro cuerpo, por ejemplo. Y de fósforo, casi tres cuartos de kilo.

Más allá de esos 11 elementos, se encuentran otros 11 que se consideran oligoelementos: los hay en pequeña cantidad: hierro, silicio, zinc, rubidio, etc. Y también hay trazas de otros, como el cromo o el selenio.

En conjunto, se trata de elementos esenciales para la vida del cuerpo humano. Por ello, nuestra alimentación debe proporcionar dichos elementos en cantidad suficiente, y por ello es que deben seguirse unas ciertas pautas de alimentación saludable: no tan sólo hay que comer alimentos con esos elementos, sino que también hay que evitar alimentos que no son muy saludables, en particular aquellos que tienen demasiado azúcar o grasas. Por ejemplo, es bien conocido que el plátano lleva mucho potasio.

Para más información, se puede consultar el artículo de Elementos Esenciales (en la foto) de la Wikipedia, o éste otro con buena información.

tp-elem-esencials.jpg

El juego que proponemos hoy es muy oportuno, puesto que se publica durante la celebración de la Feria F-STEAM Cooking de Plasencia (29/4-2/5/2019), que tiene como eje central la ciencia de la cocina y la alimentación.

Se trata de conseguir primero las Cartas de la Tabla Periódica de los 22 elementos esenciales mencionados: por un lado, los más abundantes según el segundo artículo que os enlazamos,

O H C N S Ca P K Cl Na Mg

y por otro los que se encuentran en baja cantidad (oligominerales)

Fe Si Zn Rb Cr Sr Br Sn Mn B Al

Lo mejor es separar esas cartas de la colección entera, imprimible a partir del pdf con los 52 primeros elementos, que ya hemos proporcionado en juegos anteriores. También se pueden preparar con tarjetas blancas, o bien sencillamente cortando en hojas de papel. Los oligominerales (el Fe y 10 más) deben pintarse de algún color claro: amarillo, naranja, verde, azul pálido… para diferenciarlos de los elementos más abundantes (O y 10 más).

Preparación del juego

Se van colocando de caras las diferentes cartas una encima de otra, pero alternando una del conjunto del oxígeno (elementos abundantes) y una del conjunto del hierro (oligoelementos). En total, serán 22 cartas, unas sin pintar, y otras coloreadas.

En este momento, el juego se puede realizar en solitario, o bien en pareja, donde una persona da instrucciones a otra. Incluso lo pueden realizar diversas personas a la vez, si otra les guía.

Desarrollo del juego

Se toman las 22 cartas, tarjetas o papeles con los dos conjuntos de elementos alternados, y se corta por donde se desee (es decir, se toma un paquete de la parte de arriba, y se pasa debajo). Entonces, se tomas las dos cartas de arriba, juntas, se les da la vuelta juntas, y se vuelven a poner encima.

Estas dos operaciones: (a) cortar y (b) girar dos cartas juntas, se repiten diversas veces, por ejemplo cinco cada una. Luego se permite escoger si cortar o girar las dos de arriba, tres veces.

La sorpresa final

En ese momento, las cartas están totalmente mezcladas: las hay cara arriba, y otras cara abajo. Unas no están pintadas, otras lo están. Parecen irremisiblemente mezcladas.

Pero acudimos a vuestra ayuda: tomamos el paquete de 22 cartas, y las vamos poniendo encima de la mesa una a una, creando dos paquetes nuevos: una a la izquierda, otra a la derecha, de tal forma que habremos creado dos paquetes de 11 cartas cada uno. Las cartas siguen mezcladas.

En ese momento, se toma el paquete de la derecha, se le da la vuelta, y se pone encima del paquete de la izquierda.

Mirad qué color tienen los elementos visibles: o son todos pintados, o están todos sin pintar. Si se da la vuelta a todo el paquete, es al revés: o son todos sin pintar, o son todos coloreados.

No es una maravilla?