39-Y Juguemos al dominó

El juego del dominó es un clásico de sobremesa que se conoce por todo el mundo. Su principal característica es tener fichas binarias, desde el cero (blanco) hasta el seis. Si descontamos el blanco, el resto de números pueden equivaler, lógicamente, a caracerísticas de la Tabla Periódica, por ejemplo los elementos H, He, Li, Be, B y C, u otros elementos diferentes de las columnas I-VI, o hileras, etc. También se podría pensar en otros compuestos binarios: el doble pito (1-1) podría ser la molécula de hidrógeno, y el 1-5 el monohidruro de boro.

Usando cartón o papel, es fácil construir fichas (grandes) de dominó donde las piezas no contengan números, sino símbolos químicos. Si se quiere preservar la estructura del dominó clásico, se puede mantener el blanco, y entonces tener 28 piezas, donde los números 1-6 sean reemplazados por elementos H-C. Se puede jugar entonces usando las reglas habituales.

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Combinando número atómico y símbolo atómico

En la red se pueden ver algunos pequeños ejemplos de dominó y Tabla Periódica, pero más bien juegan con la dualidad entre símbolo atómico y propiedades químicas o físicas (muy interesante, por cierto). En este caso, dado que para cada elemento hay 7 fichas (las binarias en el blanco y otros 6 elementos, y el doble de su propio elemento), seguramente se podría construir un dominó más complicado donde la mitad de las piezas del carbono tuvieran “C” y la otra mitad “6”. Eso serviría para ir aprendiendo la equivalencia entre número atómico y símbolo atómico. También podría combinarse símbolo atómico con nombre, o cualquier propiedad. Las piezas que contienen un blanco no serían moléculas, sino átomos.

Compuestos binarios

Otra versión podría ayudar a aprender nomenclatura: si las 6 piezas son elementos que pueden combinarse de forma binaria, se podrían generar sales. Eso conlleva problemas, pero: haría falta hacer un subconjunto de fichas, por ejemplo Li, Na i K con Cl, Br i I.En todo caso, las posibilidades que ofrecen el dominó con símbolos químicos son muy elevadas, tanto en términos de diversión como de aprendizaje.

Un juego mágico

Para terminar, un pequeño juego que parece magia (o que lo es): si tenemos todos los dominós de la TP de hidrógeno hasta el carbono (15 piezas), podemos sacar (sin verla) cualquiera de las piezas, y esconderla temporalmente. Entonces, hacemos un solitario con las 14 piezas restantes, de forma que las gastamos todas, hasta que nos quedemos sin ninguna (hay que acordarse de colocar las fichas dobles). Fijémonos en los elementos que forman la cabeza y la cola de la cadena formada. Precisamente corresponden a la pieza que habremos escondido previamente. ¿Curioso, no?

Próximamente: pdf con las fihas de dominó de la TP