43-Tc Cromos

Uno de los juegos clásicos para los más pequeños (y quizá para adultos también) es coleccionar objetos, y en particular cromos (también sellos, claro). En ciudades de alrededor del mundo, pequeños mercados y tiendas especializadas, se pueden obtener cromos viejos para completar colecciones, que pueden tener valor material o emocional. Esta semana nuestro juego es precisamente este, porque la Facultad de Química de la URV y el ICIQ de Tarragona han colaborado para crear una colección de cromos de la Tabla Periódica de los Elementos Químicos. El álbum de esta colección salió a la venta el martes pasado con el Diari de Tarragona.

Se trata de una colección de 73 cromos que se pueden obtener en farmacias de la provincia de Tarragona, pero la información que contienen ha estado elaborada con varias escuelas de la zona. En el mapa proporcionado en la web de esta colección, se observa que cada elemento se puede obtener en dos sitios geográficamente separados, normalmente al menos una farmacia corresponde al área metropolitana que agrupa Reus y Tarragona.

Las colecciones de cromos normalmente se hacían comprando sobres en estancos, o bien consumiendo productos determinados, alargándolo en el tiempo, y siempre con algunos cromos muy difíciles de obtener. En este caso, pero, nos encontramos ante un intercambio espacio-tiempo: los cromos hay que conseguirlos visitando espacios diferentes, pero se pueden obtener rápidamente (o eso parece).

Ir completando la colección de cromos (u otros objetos) tiene la ventaja de que se va valorando cada elemento que se consigue, mientras se completa el álbum (o, en este caso, póster). Parece una excelente idea para acercar un concepto difícil (la Tabla Periódica) a la sociedad, especialmente a los jóvenes.

Aplicación a taller en una Feria o actividad escolar

Los 118 elementos actuales de la Tabla Periódica conforman un conjunto interesante que permite diseñar artísticamente el contenido de cada cromo, poniéndole más o menos información. Cuesta poc hacer fotocopias y poner los cromos en sobres. En una feria escolar se podrían dar los sobres como recompensa por completar una determinada actividad. Una vez completado un álbum o póster, podría haber una recmpensa adcional, o quizá hacer una competición a contrarreloj. Además, siempre se puede incrementar la complicación introduciendo un componiente de aleatoriedad durante el ensobrado de los cromos.

Trabajar con 118 elementos como si fuera una colección de cromos conlleva muchas opciones constructivas e interesantes. Seguramente la creatividad de cada uno (o de cada grupo) traerá hitos sorpendentes.

Muchas gracias a la URV y el ICIQ por esta iniciativa.